La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca impulsan un gran proyecto energético que suministrará calefacción y agua caliente a más de 8.900 viviendas y 75 edificios del sector terciario a través de una red alimentada con biomasa.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del territorio, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de transformación energética en la ciudad. La futura Red de Calor de Salamanca abastecerá de energía térmica a la zona oeste de la capital, con una inversión total de 35 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos FEDER 21-27.
La central de generación de energía térmica de 48 MW de potencia, se ubicará en la Avenida Mariano Rodríguez Sánchez, y contará con calderas de biomasa con tecnología de parrilla móvil y control continuo de la combustión, complementadas con avanzados sistemas de filtrado de emisiones: un multiciclón en la primera etapa y electrofiltros en la segunda.
El sistema de distribución se desplegará mediante una red urbana de 50 kilómetros de canalizaciones, subdividida en tres sectores. Esta infraestructura permitirá llevar la energía térmica a viviendas y edificios del sector terciario, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente a los sistemas tradicionales.
Todos los usuarios de la red conseguirán ahorros en su factura energética y evitarán la inversión en equipos propios, así como una estabilidad de precios a medio y largo plazo. Además, el proyecto logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 39.000 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la región y creará 70 puestos de trabajo en su fase de construcción, 20 puestos de trabajo para su operación y mantenimiento y 120 puestos de trabajo en el mundo rural para la obtención y logística de la biomasa forestal.
Con esta iniciativa, Salamanca da un paso firme hacia un modelo energético más limpio, eficiente y comprometido con el futuro.
